En Defensa de la Globalización

    A pocos días de que el Profesor de Economía de la Columbia University (NY) Xavier Sala-i-Martín recibiera el premio Rey Juan Carlos a sus contribuciones a la Ciencia Economía me parecía una buena oportunidad para defender la tan criticada globalización en la que se ve inmersa en mundo actual.

    El proceso globalizador es una consecuencia de la naturaleza expansiva del capitalismo. No hay corporaciones detrás del mismo, ni conspiraciones de organismos internacionales, ni grupos de economistas vendidos que apoyen la globalización. Repito el proceso globalizador funciona sólo y es consecuencia de la naturaleza intrínseca que posee el capitalismo: su característica expansiva.

    Hay quien argumenta que la globalización ha incrementado el número de países pobres en el planeta. No les falta razón, el número de países pobres se han incrementado, pero son países pequeños o grandes en territorio pero con pocos habitantes. Lo importante es que en los últimos 25 años el número total de pobres en el planeta ha disminuido con independencia de sí el número de países pobres se ha incrementado o disminuido, ¿qué es lo que cuenta? ¿el número de países pobres o el número de ciudadanos pobres?

    La globalización no es más que la apertura comercial de las economías nacionales: exportar aquellos bienes en los que tenemos ventaja comparativa e importar aquellos bienes y servicios en los que no tenemos ventaja comparativa. De esta manera cada país se especializa en aquello en lo que posee ventaja comparativa y se dedica a exportar los bienes y servicios relacionados con dicha ventaja comparativa. Los otros países harán lo mismo y el beneficio global, medido en términos de bienestar mundial, será mejor a la situación en la que no hubiera comercio internacional.

    Se acusa a la globalización de ser un proceso neoliberal. ¿Pero qué significa ser neoliberal? Significa dar la libertad a que cada empresario, cada trabajador decidan libremente lo que desean hacer con sus recursos y se hagan responsables de las acciones derivadas de sus decisiones. Neoliberal es la máxima expresión para defender uno de los derechos más fundamentales, sino el más fundamental, de la humanidad: la libertad, la libertad de elegir responsablemente el destino de la propia vida, la libertad de elegir participar o no en el sistema de mercado, la libertad de criticar constructivamente el sistema. Por supuesto que el neoliberalismo no ha conseguido solucionar todos los problemas económicos mundiales. Todavía quedan muchos pobres en el mundo, todavía hay demasiada miseria entre la infancia del planeta (nuestro futuro), pero el conjunto de la humanidad está hoy mejor que hace 25 o 30 años.

    ¿Qué pasa con África?  En la década de los sesenta los países asiáticos, Malaysia, Indonesia, India, Corea del Sur, China, estaban mucho peor en términos de PIB de lo que estaban entonces los países africanos. Pero el milagro asiático consistió en abrir sus economías al exterior, el milagro asiático consistió en globalizar sus economías, y hoy somos testigos del resultado de esa apertura económica cada vez que compramos ciertos productos y vemos que su procedencia es de algún país asiático. África optó por cerrar sus economías y desde entonces la espiral infernal que viven los países africanos combinada con estúpidas guerras tribales y étnicas las ha llevado a un pozo del que les costará muchísimo salir; pero sí les queda una sola vía, es a través del desarrollo económico, del crecimiento económico y ello exige apertura económica y globalización.

Pablo Peyrolón

http://www.pablopeyrolon.com