_____GUÍA_DE_INVERSIÓN_____

selección   1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10

2. Desenvuélvase bien en los mercados financieros

El éxito de su inversión dependerá tanto de la correcta elección de los productos financieros como de la acertada selección de mercados o activos. Los principales activos financieros son los activos del mercado monetario, la renta fija y la renta variable.

Conviene recordar que todos los activos financieros tienen una base de valoración en divisas y que en estos momentos, en Europa, el marco de actuación es el euro.

 

Mercado monetario

Es el mercado en el que se negocian activos con vencimiento a muy corto plazo –como máximo 18 meses-. Cuenta con un alto volumen de negociación y los activos que cotizan en él, principalmente depósitos, letras del tesoro y pagarés de empresa, tienen una liquidez muy alta.

El mercado monetario se identifica con títulos de poco riesgo ya que las entidades emisoras de los títulos —normalmente el Estado o instituciones públicas— son solventes y siempre pagan . Además, al ser productos a muy corto plazo, su precio de emisión se va renovando continuamente con lo que disminuye el riesgo de bajada repentina de su valor por una subida de los tipos de interés.

 

Mercado de renta fija

Los mercados de renta fija son aquellos en los que se negocian títulos de deuda con vencimiento superior a 18 meses. En España, este mercado está casi dominado por los bonos y obligaciones del Estado, aunque también existen títulos emitidos por empresas públicas o privadas.

Hay dos formas de invertir o hacer dinero con los bonos y obligaciones: la primera consiste en ingresar dinero periódicamente (los cupones, que pagan un interés preestablecido) y al final recuperar el capital, y la segunda, comprando y vendiendo los bonos en el mercado, con lo que se asume un riesgo de capital, ya que el precio puede subir y bajar.

Por ejemplo, hay inversores que optan por financiar la educación de sus hijos a través de bonos a quince años: capitalizan los cupones cada tres meses y al final recuperan la inversión inicial.

Mucha gente piensa que, al ser unos instrumentos de renta fija, no hay riesgo o que si lo hay es mínimo. Se trata de un error, ya que la rentabilidad que genera sólo está garantizada si se mantiene el activo hasta la fecha del vencimiento. La rentabilidad en renta fija vendría dada, además de por los cupones recibidos, por la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta.

Por lo tanto, los pagos futuros pueden variar en función de la evolución de los tipos de interés: una subida supondría una caída en el precio de los bonos (los bonos que se emitan a partir de ahora tendrán un tipo más alto, por lo que el tuyo, que da una rentabilidad más baja, tiene menos valor). Y viceversa: una bajada del precio del dinero significará una revalorización del precio del bono.

Tampoco se puede garantizar que le emisor vaya a pagar en el tiempo predeterminado (dependerá de su solvencia) ni que el mercado esté dispuesto a desembolsar el precio mínimo de compra si se quiere vender antes de vencimiento. En este caso, el inversor puede asesorarse en las agencias de calificación que emiten un dictamen en el que valoran el riesgo de los emisores de bonos.

 

Mercado de renta variable: acciones

En el mercado de renta variable se negocian acciones de distintas empresas. Una acción representa una pequeña parte de una compañía, de forma que cuando un inversor compra un título de una sociedad, se convierte en su propietario –le da derecho a participar en la junta de accionistas a través del voto y en su beneficio futuro a través del dividendo-.

Precisamente, se dice que las acciones son activos financieros de renta variable porque su rentabilidad vendría dada por los dividendos obtenidos más la diferencia entre el precio de compra y el de venta de las acciones. Y ésa depende del comportamiento del mercado, que nadie puede asegurar.

Cuando un inversor adquiere una acción debe tener claro que no compra un título físico, pero que hay alguien en el mercado que le garantiza su derecho (el intermediario). Por esta operación, el inversor paga comisiones de corretajes de intermediación y de mantenimiento de los títulos. Tampoco debe olvidar otros gastos variables para la Sociedad Rectora de Bolsa, el Servicio de Compensación y Liquidación de Valores y el depositario.

Para adquirir acciones de una compañía, tiene dos caminos: si la empresa no cotiza en Bolsa, debe hacer una oferta pública de venta de acciones a los accionistas (OPV). Para venderlas, tendría que buscar compradores.

Si, por el contrario, cotiza en el mercado de valores, basta con comprar los títulos en la bolsa, donde están para ser vendidos y comprados en cualquier momento, como en cualquier mercado. Precisamente, esta libertad hace que las acciones sean accesibles y atractivas para los inversores (es lo que se conoce como liquidez).

El precio al que se intercambian las acciones en bolsa se fija, como en cualquier mercado libre, por un equilibrio entre la oferta y la demanda. O lo que es lo mismo, entre quienes quieren vender más caro y los que quieren comprar más barato. Este precio se actualiza segundo a segundo. De ahí que sea el mercado con mayor riesgo, pero también con mayor rentabilidad. Es el escenario perfecto para los inversores que pueden estar al tanto del mercado día a día.

Si analizamos la Bolsa a lo largo de su historia, se ve cómo a largo plazo acaba subiendo. Pero siempre hay períodos, más o menos largos, de altibajos en los que un título, incluso de una compañía importante, puede llegar a subir o bajar más del 50%. Lo que significa que, si invierte en acciones, probablemente se pueda llevar algún que otro sobresalto.

Generalmente, el precio de una acción refleja el beneficio futuro de la empresa. En otras palabras, los precios de los títulos suben y bajan en función de las expectativas que el mercado se crea en torno a una compañía. La otra gran fuerza que mueve la bolsa son los tipos de interés: cuando éstos suben, la bolsa tiende a bajar, y viceversa.

Pero, además de las variables económicas que fijan el valor de compra-venta de los valores, existen otras circunstancias que pueden hacer que se registren fuertes subidas y bajadas de los precios que alarman a inversores y no inversores, como noticias, rumores, tendencias... Como en todo mercado, las emociones son muy importantes.

Los que ya llevan mucho tiempo invirtiendo en Bolsa aseguran que lo que hay que hacer en esos momentos es no perder la calma, reflexionar sobre los pasos a seguir y, en cualquier caso, no tomar decisiones precipitadas.

 

Mercado de divisas, otra alternativa para el inversor

Otra de las alternativas para el inversor es contratar divisas autorizadas y convertibles en moneda nacional.

Las operaciones de compra de divisas se realizan entre las instituciones financieras por cuenta propia o por cuenta de sus clientes, y pueden ser al contado o a plazo.

En este mercado, la ganancia o pérdida viene determinada por la variación de los tipos de cambio de una moneda frente a otra.

 

'Guía de Inversión' GLBN para Enlacesfinancieros.com