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7. Cómo aprovechar la fiscalidad La rentabilidad directa que usted puede obtener al invertir en un determinado producto puede verse incrementada por una serie de ventajas fiscales. Por eso, muchos inversores buscan los productos que estén premiados fiscalmente. Para que usted sepa cómo aprovechar esas ventajas lo mejor es que conozca cómo tributan los diferentes instrumentos financieros. Si usted está pensando en comprar o rehabilitar una casa para vivir y necesita financiarlo con un crédito hipotecario, sepa que tendrá un "premio" en forma de ventaja fiscal para su inversión. Podrá deducirse de la cuota íntegra de su IRPF y sobre el total de la cantidad abonada, intereses y amortización, el 25% sobre las primeras 75.000 pesetas y el 15% sobre el exceso hasta 1.500.000 pesetas, durante los dos años siguientes a la formalización del crédito. Después se deducirá el 20% por las primeras 75.000 pesetas y el 15% hasta 1.500.000 pesetas. Si contrata un depósito con una entidad bancaria (cuenta corriente, cuenta depósito, cuenta ahorro, etcétera), sepa que los intereses devengados de este tipo de productos se declaran por su importe íntegro y tributan como rendimiento del capital mobiliario. La rentabilidad de las letras del Tesoro tienen la calificación fiscal de rendimiento del capital mobiliario, pero no están sujetas de retención. Usted recibiría el rendimiento íntegro. Por el contrario, los bonos y obligaciones del Estado sí están sujetos a una retención del 25%. En cuanto al resto de los bonos, aunque existe una gran variedad, tributan todos como rendimiento del capital mobiliario. Si está interesado en comprar acciones debe saber que desde el punto de vista fiscal, la venta de títulos origina una ganancia o pérdida patrimonial, por la que tendrá que tributar en el IRPF. Si usted mantiene las acciones antes de venderlas durante más de dos años, esta ganancia patrimonial tributará al 20%, para un plazo menor, al tipo marginal. Además, al ser propietario de valores de una compañía usted tiene derecho a cobrar dividendos cuando la junta general decide repartir parte de los beneficios entre sus accionistas. Estos dividendos son rendimientos del capital mobiliario y por lo tanto están sujetos a una retención del 25%. Una de las características del fondo de inversión es que no tributa hasta que no se reembolsan las participaciones, lo que permite diferir el pago de impuestos hasta que usted lo crea conveniente para sus finanzas. Cuando usted decida acceder al reembolso, la diferencia entre el precio de reembolso y el de adquisición tendrá la consideración de incremento o pérdida de patrimonio, y por lo tanto no tendrá retención. A la hora de tributar, si el fondo se ha mantenido más de dos años tributará al 20%. Para un plazo inferior, al tipo marginal.
Si a la hora de invertir prefiere salvaguardar su pensión de jubilación seguro que opta por un plan de pensiones, uno de los productos con mejores ventajas fiscales. El partícipe de un plan podrá deducirse de la base general del IRPF las aportaciones realizadas con el límite de 1.100.000 pesetas o el 20% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas. El plan de pensiones puede reembolsarse en forma de renta o de capital. En este segundo caso, se integrará en la base del IRPF con una reducción del 40%. El cobro de la prestación de un seguro de vida tributa como rendimiento del capital mobiliario. La prestación puede recibirse en forma de capital o de renta. Para el primer supuesto, la diferencia entre el capital recibido y las primas satisfechas será rendimiento del capital mobiliario. Para el segundo, la tributación se hace en función de los años de antigüedad del seguro. Tras restar los gastos deducibles de los rendimientos íntegros del capital mobiliario, se podrá reducir de la cantidad resultante el 30% en el caso de seguros de vida suscritos con dos años de antelación a la prestación, 60% para cinco años y 70% s.
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