En mis recientes
vacaciones en Canadá he tenido la ocasión de charlar, con individuos
inversores en ese país, sobre la economía de esta nación vecina de
Estados Unidos, sobre las inversiones, la bolsa, etc.
Canadá vive bajo la
sombra de este imperio americano, siempre preocupados, comparándose
en muchos aspectos y atentos a las posibles invasiones económicas.
Esta preocupación, manifiesta en la prensa y en la televisión, tiene
una gran justificación al profundizar en la situación en el terreno
de la banca privada en dicho país.
Citigroup, el banco mayor del mundo, está preparando un auténtico
asalto a los cinco mayores bancos canadienses, con el objetivo de
robar los clientes mas poderosos de estas instituciones.
Para la consecución del plan, Citigroup ha nombrado en estos días un
nuevo responsable en su unidad de banca privada en Canadá. Este
director, W. Alston Beinhorn, está en plena organización en
la búsqueda, localización y aproximación a aquellos clientes con
depósitos en banca privada superiores a los 3 millones de dólares.
El Sr Beinhorn indica en unas declaraciones a la prensa canadiense que
la industria bancaria está en medio de fusiones y adquisiciones; los
pequeños bancos son adquiridos, las pequeñas compañías de
asesoramiento compradas o con problemas para mantener la clientela...
Citigroup, esto es, Citibank, presenta a la clientela estabilidad.
Este banco no será comprado, algo que siempre es tomado de forma
positiva en un mundo, el de la banca privada, en el que el inversor
busca seguridad y estabilidad (además de rendimientos).
En Canadá, según la agencia Taddingstone Consulting Group de
Toronto, el número de millonarios se duplicará en los próximos
cinco años. Entonces 50.000 individuos poseerán activos superiores a
5 millones, cada uno.
Los bancos norteamericanos planean el ataque por encima de
resentimientos y preocupaciones, poniendo la vista en este sector tan
beneficioso para los bancos, la banca privada.
La táctica de Citigroup es sencilla. Se saben la mayor
institución, con los mayores medios, los mejores expertos y una
capitalización de 256 billones de dolares, que hace de su entidad el
lugar donde usted, el cliente privado, puede depositar su confianza y
sus balances.
Esta realidad de la banca privada que tiene lugar en todos los
rincones del globo (algo similar está ocurriendo con la presencia de
Citigroup en México, ante la preocupación de la banca española
en ese país) y las recientes noticias de pequeñas entidades españolas
que caen en corrupciones y robos de los inversores, al ser pequeñas y
poco reguladas, crea una profunda preocupación en el cliente de banca
privada.
Hoy en día, cuando la rentabilidad de las inversiones en todas partes
es mediocre o negativa, el cliente que mantiene ahorros y desea
mantener y hacer crecer los mismos, busca instituciones que no les
causen problemas. Citibank en México, en Canadá, ... lo sabe, y se
mueve en el camino de dar esa seguridad a los inversores.
La banca privada es una de las inversiones más rentables para
un banco. Las comisiones que las instituciones de primer orden, tamaño
y prestigio, cobran a los clientes de banca privada, oscila entre un
1,50% y un 2,50% sobre los activos.
Además, existen comisiones de los productos que se crean para los
clientes más ocultas e indirectas; por ejemplo, fondos de inversión
con un beneficio del 1% - 2% adicional. El riesgo es mínimo, pues,
haga lo que haga el mercado, las comisiones se cobran. Pero el riesgo
es también que el cliente busque otros lugares, en búsqueda de mayor
rendimiento, aunque en momentos de crisis como los actuales, este
busca la seguridad de un gran gigante que, con su tamaño, proteja sus
intereses -pasando el rendimiento a un segundo plano-.
Nuestra opinión en este aspecto es que el cliente e inversor debe
preocuparse en indagar y averiguar los gastos y comisiones que
estos gigantes cargan, y buscar con atención como reducir los mismos.
Los grandes bancos e instituciones financieras buscan, al fin y al
cabo, altos rendimientos y beneficios. Es su deseo mantener al cliente
feliz, para prolongar la relación, pero el papel del inversor debe
ser también activo en el tema del análisis de las comisiones.
Dicho lo cual, recalcamos la importancia de estar presente siempre en instituciones
de primer nivel, de cierto tamaño. Por otra parte, la
diversificación entre instituciones es siempre importante, en
particular en países donde el tamaño de las entidades no es muy
grande a nivel mundial.
Sin entrar en un análisis de la situación en España de Gescartera,
es una realidad que en temas de inversiones es importante estar con
entidades de categoría, que suelen estar reguladas, con auditores
internos y externos que miran las posibles irregularidades del
funcionamiento de la empresa y cuyos depósitos están asegurados por
entidades independientes a las mismas, como es el caso de la mayoría
de las casas de bolsa en Estados Unidos.